| Sortides - Collserola |
Finalmente, 5 valientes y 2 "valientas" nos enfrentamos a la que sería una noche entretenida y cuanto menos divertida. Allí estábamos Alex, Albert, Mariola, Inés, Miki, Jordi y servidor en una oscura noche de septiembre dispuestos a hacer 52 km de circuito nocturno, pero primero tocaba cenita en el restaurante....
La entrada al restaurante fue....como lo diríamos.... diferente, la cara de estupefacción de alguno de los clientes del restaurante al vernos entrar allí con las bicis y vestidos de gala fue una de las notas divertidas de la noche. Muchos pesarían que estábamos locos, a otros igual hasta les entro la envidia, pero allí estábamos, cenando de forma diferente a la habitual y cogiendo fuerza (o llenando el estomago) para afrontar una ruta en el cual se nos deparaban varias sorpresas.
Una vez cenaditos y llenitos hasta las trancas de comida nos dispusimos a empezar cuando empezó una sucesión de desgracias que se cebarían contra la bici de Inés.
Allí estábamos en la puerta del restaurante cambiando la cámara de la rueda delantera de Inés por que había pinchado.
Una vez cambiada la cámara, empezamos la ruta por dentro de molins de rei. Cogimos unas cuantas calles hasta que llegamos al polígono que daba acceso a la pista forestal.
Comenzamos la ruta, y cuando llegamos al primer obstáculo en la rierada se quedó toda la peña clavada a excepción de Jordi y de mí. Nosotros ya conocíamos por dónde íbamos, pero entre que los ojos no se habían acostumbrado a la oscuridad y que la parte de atrás del grupo iba muy junta, se formo un barullo bueno…jeje.
Poco después, 1 km más adelante, la bici de Inés volvió a fallar.
Esta vez se le partió el cable del cambio trasero. Así que Jordi le hizo un apaño para que aunque tuviera que ir a piñón fijo, pudiera seguir la ruta con nosotros.
Continuamos la ruta, y entonces viene cuando…. Trampa!!!! .... y se oye….gram, crack, grakkk,grra,rak, jajaa, toda la peña cambiando a plato pequeño y a piñón grande por que venia una subida guapa.
Una vez hubimos completado el primer tramo hasta Sant Bertomeu de la Quadra, volvimos a parar para poner el freno trasero de la bici de Inés en su sitio por que se había salido la pastilla y no frenaba. Esa noche su bici tenía la negra….
Poco a poco nos fuimos adentrando más y más en collserola, con alguna duda por mi parte y de Jordi de si íbamos por buen camino, cuando una manada de perros aparecen por medio del camino. Hubo 3 que aparecieron detrás de nosotros y uno que era algo así como un bulldog o un boxer delante. Ese, salio corriendo en cuanto le gritamos y salimos detrás suyo para pillarle, los otros 3 perracos pasaron de nosotros. Yo creo que lo que se estaba comiendo al jabalí pequeño, era uno de esos perracos, pero no sabría asegurarlo….
Después de pasar por varias trampas más, subidas, bajadas y alguna bastante fuertecilla, paramos en el camino que da acceso a la floresta para reponer fuerzas y ajustar el cambio de la bici de Inés. Serían las 02:50 más o menos. Ya nos quedaba relativamente poco.
Seguimos la pista forestal y descendimos hasta la floresta, durante el descenso nos encontramos a 2 senglars que huyeron cuando vieron pasar a 7 tronaos con bicicleta a esa hora… y comienza el ascenso hasta el tibidabo.
Los kilómetros ya empezaban a hacer mella, y aunque íbamos “chino-chano” riéndonos y hablando, ya se oían algunos suspiros de cansancio. Destacar el ascenso de Inés que teñia un piñón fijo puesto, eso, si que fue subir.
Una vez en el tibidabo solo quedaba baja, bajar, y continuar bajando. Una bajada por la carretera de Vallvidriera que se hizo a piñón, y no paramos de bajar rápido hasta que llegamos a la altura del mirador. En el mirador, cogimos otra pista que daba acceso a la emisora y a las pistas que bajan hasta Sant Just d’Esvern, pero… una vez en la emisora, se ve que Mariola tenía ganas de hacer más kilómetros que en un pique conmigo, se paso la entrada del camino y arrastro a todo el grupo 500 mts más abajo, metros que tendrían que subir luego claro… jaja.
Ves mariola como no puedes ganar los piques… y otro tipo de piques que por supuesto tampoco podrías ganar aunque quisieras…. Recuerda, fondo para 3 y 4 veces… jajjaja.
Comenzamos a bajar hasta Sant Just, y una vez allí, cogimos la avenida que lleva a Sant Feliu.
Llegó la hora de la despedida, cada uno se tiró por su lado, después de una noche larga y divertida en la que yo llegué a casa más o menos a las 05:00.
Espero todos lo pasarais bien.
Nos vemos pronto,
Eliezer.




